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Austria

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Bajo el dominio de la poderosa dinastía de los
Habsburgo, Austria se convirtió en una de las potencias más relevantes
de la Europa continental entre el siglo XV y principios del XX. En la
actualidad, su papel político se ha reducido a un lugar secundario
dentro de la Unión Europea, pero existen pocos países que, como ella,
sean destino turístico durante todo el año, ya que en sus imponentes
Alpes puede practicarse multitud de deportes de invierno, además posee
una de las más ricas e impresionantes arquitecturas de todo el
continente y una tradición musical inigualable.
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Nombre oficial: República de Austria
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Superficie: 83.854 km²
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Población: 8.139.000 hab.
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Capital: Viena (1.640.000 hab.)
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Nacionalidades y etnias: 97% de origen germano, 2% eslovenos y croatas y
1% turcos
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Idioma: 97% alemán, 3% turco, esloveno y croata
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Religión: 78% católicos romanos, 5% protestantes, 5% agnósticos, 4,5%
otras religiones
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Régimen político:
república federal
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HISTORIA
Los romanos se
establecieron en el territorio que más tarde se convertiría en Austria
hasta finales del siglo V. A partir del siglo VI y debido a su
estratégica situación como vía de comunicación, diversas tribus
germánicas invadieron la zona, como los bávaros, que fueron derrotados
más tarde por los ávaros. En el año 803, Carlomagno abatió el ejército
ávaro y creó la Ostmark (marca del Este) en el valle del Danubio, una
zona cristianizada y con predominio germánico. Los magiares se
apoderaron del país hasta que en 955 fue reconquistado por Otón el
Grande.
Rodolfo de Habsburgo ocupó el territorio en 1278 tras vencer a Otakar de
Bohemia en la batalla de Marchfeld; esta dinastía permanecería en el
poder hasta el comienzo de la I Guerra Mundial. Sus métodos de conquista
territorial se centraron en la adquisición de dominios y en una política
matrimonial. De la unión entre Felipe de Habsburgo, hijo del emperador
Maximiliano I y María de Borgoña, y Juana de Castilla, descendiente de
los Reyes Católicos, nacieron dos hijos; el mayor de ellos se convirtió
en Carlos I de España en 1516, para cambiar su título por Carlos V del
Sacro Imperio Romano Germánico tres años más tarde; el hijo más joven,
Fernando, se convirtió en el primer Habsburgo que vivió en Viena y
gobernó Austria, Hungría y Bohemia. En 1521-1522, Carlos abdicó, dejando
el gobierno del Imperio en manos de Fernando I, y en 1555 renunció a las
coronas de Castilla, León, Aragón, Cerdeña y Sicilia a favor de su hijo
Felipe II. Este hecho desencadenó la escisión de la dinastía de los
Habsburgo en dos ramas distintas, la española y la austríaca.
En
1571 el emperador declaró la libertad de culto, y una mayoría volvió a
profesar el protestantismo. Sin embargo, en 1576 el nuevo emperador
Rodolfo II adoptó la Contrarreforma e impuso de nuevo el catolicismo en
gran parte del país. Con Fernando II en el poder, la persecución al
protestantismo desembocó en la Guerra de los Treinta Años, que comenzó
en 1618 y devastó gran parte de Europa Central. La paz se rubricó en el
tratado de Westfalia en 1648. Durante el siglo XVII, además de su lucha
contra el protestantismo, Austria mantuvo un enfrentamiento armado
contra turcos y franceses. En 1683, Viena fue asediada por el ejército
turco, pero fuerzas cristianas alemanas y polacas intervinieron hasta
desplazar a los turcos al extremo sureste de Europa; estos
enfrentamientos provocaron que los turcos cedieran Hungría, Valaquia,
Bosnia y Servia al país alpino. Tras las hostilidades, se construyó una
multitud de edificios barrocos y, bajo el dominio del emperador Leopoldo
I, gran amante de la música, Viena se convirtió en foco de atracción de
intérpretes y compositores.
La emperatriz María Teresa accedió al trono en 1740 y gobernó a lo largo
de cuarenta años, período en el que Austria se convirtió en un estado
moderno. Durante su reinado, se centralizó el poder, se creó una
administración pública, se reformó el ejército y la economía, y se
estableció un sistema público de educación. Estos avances quedaron
interrumpidos con la derrota austríaca frente a las tropas napoleónicas
en el año 1805. El conflicto europeo se prolongó hasta el congreso de
Viena en 1814-1815, tras el cual Austria se convirtió en la potencia
rectora de la Confederación germánica. La política interior del país se
caracterizó por su inmovilismo, y el catolicismo junto con la
aristocracia secundaron las tradiciones conservadoras. Los movimientos
revolucionarios de 1848 generados por un sentimiento liberal también
estallaron en Viena, Italia y Hungría, pero no tardarían en ser
sofocados. En 1866 Austria entró en guerra con Prusia y, tras su derrota
final, su territorio quedó excluido del nuevo imperio alemán unificado
por Bismarck y quedó limitado a sus dominios danubianos. El desenlace de
la guerra austro-prusiana también condujo a la formación de una
monarquía dual austro-húngara en 1867, bajo el gobierno del emperador
Francisco José. Tras esta etapa, el país vivió un período de esplendor,
pero sus tendencias expansionistas en los Balcanes y la violenta anexión
de Bosnia-Herzegovina en 1908 condujeron al asesinato del príncipe
heredero Francisco Fernando en Sarajevo en junio de1914. Este atentado
desencadenó la I Guerra Mundial, cuando la monarquía austro-húngara
declaró la guerra a Serbia, aliada de Rusia.
Al finalizar la contienda se proclamó la República de Austria y se
obligó al país a reconocer la independencia de los estados de
Checoslovaquia, Polonia, Hungría y Yugoslavia que, junto con Rumania y
Bulgaria, habían estado bajo el control de la Casa de los Habsburgo. La
nueva república sufrió disensiones económicas que dieron lugar nuevas
formaciones políticas, entre ellas los nacionalsocialistas austríacos,
partidarios del régimen nazi. En 1938 se incorporó al Tercer Reich tras
la invasión de las tropas alemanas, anexión que había sido apoyada
mediante referéndum nacional ese mismo año. Durante la II Guerra
Mundial, Austria sufrió fuertes bombardeos, pero en 1945 había
recuperado las fronteras que tenía antes de la guerra. El país alpino se
dividió en cuatro zonas ocupadas por las tropas americanas, británicas,
francesas y rusas, donde se mantuvieron durante una década hasta que se
declaró país neutral.
Durante la posguerra Austria luchó para restablecer su situación
económica y, en 1972, estableció un tratado de libre comercio con la CEE
(actual Unión Europea). Exceptuando la elección de Kurt Waldheim, ex
oficial del ejército alemán y ex Secretario General de las Naciones
Unidas, para la presidencia en 1986, la política austríaca se centró en
conseguir un consenso antes que solucionar los conflictos internos. A
finales de los años ochenta, el incremento de la inmigración procedente
de países del este de Europa, sumado a la situación política del Bloque
del Este, tuvieron como consecuencia el aumento de popularidad del
Partido Liberal, de ideología ultraderechista y contrario a la
inmigración. El reciente flujo de refugiados procedentes de la antigua
Yugoslavia ha aumentado la preocupación entre los partidos moderados.
El
pueblo austríaco apoyó ampliamente su entrada en la Unión Europea
mediante un referéndum celebrado en 1994, produciéndose su ingreso
formal el 1 de enero de 1995. Desde entonces se mantiene un gran debate
entre la población sobre las ventajas de ser miembro de la Unión.
En las últimas elecciones generales, celebradas en el año 2000, el
Partido Liberal se convirtió en la segunda fuerza política, por detrás
de los socialdemócratas, formando coalición de gobierno con el
democristiano Partido Popular. Ambos partidos cuentan con 52 escaños
parlamentarios cada uno, mientras que los socialdemócratas poseen 65. La
entrada en el gobierno del partido ultraderechista liderado por Jörg
Haider, de ideas xenófobas, provocó que los demás miembros de la Unión
Europea impusieran sanciones diplomáticas contra Austria. En las
elecciones municipales de marzo de 2001, el partido de Haider perdió
casi un tercio de los votos, mientras que los socialdemócratas vencieron
con holgura.
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CULTURA
Durante los siglos XVIII y XIX,
compositores de toda Europa llegaron a este país atraídos por el
generoso mecenazgo de la Casa de Austria, y Viena se convirtió en un
paraíso para la música clásica. De hecho, muchos de los miembros de esta
dinastía fueron músicos con talento, como Leopoldo I (compositor),
Carlos VI (violín), María Teresa (contrabajo) y José II (clavicordio y
chelo). Maestros como Beethoven, Brahms, Gluck, Hayden, Mahler, Mozart,
Schubert, Schönberg y los Strauss vivieron de la corte vienesa. En la
actualidad, instituciones como la Filarmónica de Viena, el angelical
Coro de los Niños Cantores de Viena, la Staatsoper (la ópera nacional),
el Musikverein y el Konzerthaus son incomparables.
La
arquitectura austríaca se caracteriza por su riqueza de estilos, que se
extienden desde el románico hasta las corrientes más actuales. El gótico
conoció su esplendor entre los siglos XIV y XVI, tal y como demuestra el
gran número de imponentes edificios con contrafuertes volantes, arcos de
punto y bóvedas nervadas. La catedral de San Esteban, en Viena, está
considerada la obra maestra del gótico austríaco. Pero la gran
influencia estilística en Austria fue el barroco. Siguiendo el modelo
italiano, Fischer von Erlach creó el denominado barroco austríaco, cuyo
ejemplo más representativo lo ilustran la Biblioteca Nacional y la
iglesia de San Carlos, en Viena. Por su parte, la emperatriz María
Teresa distinguió el rococó, un estilo que surgió como la renovación del
barroco y que se caracterizó por un gusto muy refinado y una abundante
decoración, como puede apreciarse en el interior del palacio Schönbrunn,
en Viena. La arquitectura moderna está representada por las creaciones
de Friedensreich Hundertwasser, que incorporó en los bloques
residenciales de líneas rectas, colores brillantes y contrastados,
además de una ornamentación muy elaborada, asimétrica y orgánica, basada
en las formas naturales.
Existen numerosos y bellos ejemplos de
arte gótico, renacentista y barroco en las iglesias austríacas. El
estilo Biedermeier, conocido sobre todo por el mobiliario creado bajo
sus parámetros, llegó a contemplarse en las galerías a pesar de su
origen burgués, e incluso uno de sus representantes, el artista Moritz
Michael Daffinger, destacó en el mundo de la música. Entre los pintores
austríacos más famosos destacan Gustav Klimt, máximo representante del
Art Nouveau y cofundador de la Secesión Vienesa, y el expresionista
Oskar Kokoschka; pero la publicidad más escandalosa se ha reservado para
el Vienese Actionism, colectivo artístico creado a principios de los
años sesenta que se basó en la performance para acceder al
subconsciente.
Sin embargo, Sigmund Freud, fundador del
psicoanálisis, fue una de las mayores influencias en el mundo del arte.
Entre su legado destacan obras como La interpretación de los sueños,
El yo y el ello, así como el concepto de la envidia del pene, el
surrealismo, un lenguaje simbólico completo y novedoso, y el
psicoanálisis. El gran cineasta Fritz Lang creó obras maestras como
Metrópolis, M, el vampiro de Dusseldorf y Mientras Nueva
York duerme.
La comida tradicional austríaca es
abundante y muy diversa. Su plato más conocido es el wiener schnitzel,
el escalope vienés, que en la actualidad puede degustarse en todo el
mundo. Otras muestras de la gastronomía austríaca son el tafelspitz,
carne de vaca cocida con guarnición, y el schweinsbraten o
codillo asado. El beuschel son finas lonchas de pulmón y corazón
de ternero muy sabrosas. La pastelería y bollería austríaca se
caracterizan por su exquisitez; el postre más famoso del país es el
strudel, pastel de frutas, pasas y canela, que se recomienda tomar
acompañado de una cerveza nacional fría o una copa de vino austríaco,
otro dulce destacado es la exclusiva sachertorte, tarta de
chocolate, creada en el hotel Sacher de Viena.
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FIESTAS
Los festivales musicales
se suceden ininterrumpidamente durante todo el año. Los conciertos de
Año Nuevo en Viena suponen su punto de partida. En febrero, el Faschich
o Carnaval de Viena se celebra con desfiles en las calles y bailes
populares, seguido del Corpus Christi (el segundo jueves después de
Pentecostés), que se anuncia con más desfiles de carnaval, algunos de
ellos en la zona de los lagos de Salzkammergut. El Festival
Internacional de Viena, entre mayo y junio, ofrece un variado programa
de espectáculos y está considerado uno de los eventos más importantes
del año. El 23 de junio el cielo se ilumina con hogueras durante las
celebraciones nocturnas del Solsticio de Verano y, entre julio y agosto
se celebra el Festival Internacional de Salzburgo, que incluye gran
parte del repertorio del hijo predilecto de la ciudad, Mozart. El Día
Nacional es el 26 de octubre, cuando se izan las banderas por todo el
país. Por último, el 6 de diciembre se festeja el día de San Nicolás,
que anuncia con unos desfiles el comienzo de la Navidad
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CLIMA
El
turismo estival y los deportes de invierno convierten a Austria en un
destino vacacional durante todo el año. Los meses de julio y agosto
constituyen la temporada alta, época en la que el número de visitantes
es más elevado, al igual que los precios. En las ciudades, las
temperaturas ascienden notablemente, y muchas de sus famosas
instituciones cierran durante estas fechas. Durante el invierno,
disminuye la afluencia de visitantes en las ciudades y, con ello, el
precio del alojamiento, excepto en Navidad y Semana Santa. Desde
diciembre hasta finales de marzo cobran protagonismo los deportes de
invierno, y son las fiestas navideñas, Año Nuevo y el mes de febrero los
períodos de más afluencia turística. Entre abril y mayo así como en
noviembre las estaciones alpinas dejan de estar masificadas hasta que,
en junio, comienza la primavera y los Alpes se cubren de flores
silvestres.
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DOCUMENTACION
& VISA
(FAVOR DE VERIFICAR LOS
REQUERIMIENTOS DE VISADO CON EL CONSULADO O EMBAJADA MAS CERCANA, NO
SOMOS RESPONSABLES DE LA INFORMACIÓN A CONTINUACIÓN)
Los ciudadanos de la
Unión Europea no requieren visado para estancias inferiores a tres
meses. Los procedentes de Argentina, Bolivia, Chile, Costa Rica,
Ecuador, El Salvador, México, Panamá, Paraguay, Uruguay y Venezuela
tampoco necesitan visado; sí que precisan un visado con una validez
máxima de tres meses los residentes en Colombia, Cuba, Honduras,
Nicaragua, Perú y República Dominicana. Para mas información sobre
visas, visite
http://www.bmaa.gv.at
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DINERO
La
moneda es el Euro.
Relación aproximada de
precios:
- Presupuesto bajo: entre 6 y 10 dólares
- Presupuesto medio: entre 10 y 20 dólares
- Presupuesto alto: a partir de 20 dólares
Alojamiento
- Presupuesto bajo: entre 15 y 30 dólares
- Presupuesto medio: entre 30 y 80 dólares
- Presupuesto alto: a partir de 80 dólares
En las zonas turísticas,
el gasto medio diario de un viajero con un presupuesto reducido puede
ceñirse a 25 dólares, siempre que se aloje en cámpings u hostales,
utilice tarjetas de transporte con descuento, frecuente las cafeterías
más económicas, se ajuste al menú más barato o se prepare la comida, y
sólo salga de noche en contadas ocasiones. Si se escoge una pensión
asequible y se cocina, bastará con 50 dólares al día, a los que habrá
que añadir 10 dólares más si la habitación dispone de baño. Si se opta
por un hotel de categoría media, un almuerzo económico, una cena decente
y disfrutar moderadamente de la vida nocturna, el coste medio alcanzará
como mínimo los 80 dólares. La principal forma de ahorrar se basa en la
elección de un hospedaje económico.
Cambiar cheques de viaje o dinero en metálico no supone ningún problema;
al canjear efectivo se pagará una comisión insignificante, ya que los
tipos de cambio oscilan entre un 1 y un 4 por ciento menos que los
cheques de viaje. La oficina de American Express es el mejor lugar para
efectuar estas operaciones, especialmente si se dispone de sus cheques.
Las oficinas postales cargan también una pequeña comisión, pero no es
elevada. Aunque pueda sorprender, existen numerosos establecimientos y
restaurantes en Austria que no aceptan tarjeta de crédito, aunque
abundan los cajeros automáticos, incluso en las pequeñas poblaciones.
Las facturas de hoteles y restaurantes incluyen un cargo por el
servicio, pero es costumbre dejar propina a los porteros y al personal
de limpieza del hotel por su trabajo, así como a los camareros de los
restaurantes y cafeterías. Lo habitual es redondear al alza las facturas
más pequeñas y añadir entre un 5 y un 10 por ciento a las más altas;
para ello, se suele indicar al camarero la cantidad total que se quiere
pagar cuando se le entrega el dinero, ya que no se estila dejar la
propina encima de la mesa. También se acostumbra gratificar a los
taxistas (alrededor del 10 por ciento del precio de la carrera), guías
turísticos y guardarropas. Regatear no es una práctica frecuente, salvo
en los mercadillos populares, aunque sí se puede solicitar un descuento
al pagar grandes compras en metálico. Tampoco está de más negociar el
precio de la habitación del hotel durante la temporada baja, si uno
planea permanecer allí un buen tiempo.
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DESPLAZAMIENTOS
Los medios de transporte en Austria son
muy eficaces y cuentan con una alta tecnología. La principal compañía de
vuelos nacionales es Tyrolean Airways, que opera varios vuelos diarios
entre las más importantes ciudades del país. Los trenes son cómodos,
limpios y pasan con frecuencia. La línea de autobuses federales
Bundesbus complementa el servicio ofrecido por el ferrocarril y es
utilizada principalmente para trayectos locales o para llegar a lugares
de difícil acceso, como algunas estaciones de esquí del Tirol y
Vorarlberg, a las que sólo puede acercarse en un autobús de la Bundesbus
o en transporte privado.
Las
compañías de alquiler de vehículos han instalado sus oficinas en las
principales ciudades. Por lo general, las carreteras suelen estar en
buen estado, aunque se recomienda extremar la precaución en las
carreteras de montaña. El tranvía es un medio de transporte habitual en
las ciudades austríacas; se recomienda ser precavido si no se ha
conducido nunca en ciudades de este tipo. Pueden alquilarse bicicletas
en 160 estaciones de tren diferentes y devolverlas en cualquier otra
estación que también ofrezca este servicio. Los carriles exclusivos para
ciclistas son frecuentes en todo el país, entre los que destaca el del
Danubio, que conecta la Selva Negra alemana con la ciudad de Viena.
El servicio en barco por el Danubio es
lento, caro y poco funcional, pero ofrece bellas excursiones
panorámicas. El transporte de montaña cuenta con cinco opciones
diferentes: funicular (Standseilbahn), teleférico (Luftseilbahn),
góndola (Gondelbahn), telesilla (Sesselbahn) y perchas (Schlepplift).
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GASTRONOMÍA
Platos de carne, los protagonistas
La carne es sin duda uno de los alimentos básicos en la alimentación de
la gente de Austria. Esto se puede comprobar fácilmente al observar la
carta de cualquier restaurante y ver que la oferta de estos platos es
realmente amplia y variada. Gran parte de estos contundentes platos de
carne se acompañan con una guarnición elaborada a base de salsa de
cebolla y rábanos picantes, que consigue dar a la carne un particular
sabor.
Algunos de los platos que el turista se puede encontrar y que merece la
pena que pruebe son el "schnitzels", un popular escalope de ternera, o
de pollo, si bien en este caso habrá que pedir un "wienerbacklhendl".
Otro plato común en los menús es el "tafelspitz mit g´röste", unas
lonchas gruesas de carne que se hierven y se sirven con manzana, patatas
gratinadas, y cómo no, salsa de rábanos picantes.
Las salchichas tienen en este país una fama merecida, de hecho las
populares salchichas vienesas son conocidas en un buen número de países.
En Austria, más que un ingrediente para la elaboración de alguno de sus
tradicionales platos, éstas constituyen una opción más de comida rápida,
como el "frankfurter mit senf", unas sencillas salchichas con mostaza.
Pescado y verduras
Los platos de pescado también tienen su lugar en las mesas austriacas,
aunque éstos no son tan populares como las carnes. Sin embargo, existen
algunos de gran tradición gastronómica como el "heringsalat", un plato
de arenques, o la "forelle nach müllerin art", la famosa trucha a la
molinera, trucha rebozada que se acompaña de una salsa elaborada con
mantequilla y limón.
Entre los platos vegetarianos, Austria ofrece una buena variedad de
ensaladas como la ensalada "gemischter", en la que las verduras se
sirven cada una por su parte y no son mezcladas. Además de sus sabrosas
ensaladas, en otoño se sugiere probar los níscalos, un tipo de hongo de
buen sabor que puede servirse como plato principal o bien emplearse para
acompañar a otros platos.
Postres de fama
mundial
Los dulces son uno de los productos de la gastronomía austriaca que más
han contribuido a su reconocimiento. Un buen ejemplo de ello es la
inconfundible "sachertorte", la famosa tarta sacher de chocolate que en
la actualidad se puede encontrar en las pastelerías de prácticamente
cualquier ciudad del país. Otros de sus dulces más representativos son
los sabrosos "palatschinken", crepes rellenos de fruta, requesón y
chocolate líquido, o el "mohr im hemd", un budín de chocolate que se
presenta con nata, chocolate líquido y aroma de vainilla.
Para acompañar cualquiera de estos apetecibles postres, nada como un
buen café. La variedad que existe en este país hace casi imposible
decantarse por uno, si bien tanto si se opta por un "einen kapuzine",
servido con nata, o por un simple "eine melange ", un café con leche, el
acierto es prácticamente seguro.
Los míticos "heurigen"
Disfrutar de la experiencia de visitar un "heurigen" es algo que todo
turista que viaja a Austria debería hacer. Estos pequeños locales se
encuentran en los bosques de Viena y en ellos se invita a los visitantes
a degustar un vaso de vino de cosecha joven junto a alguno de los platos
más típicos del país. Un modo único de conocer de lleno la cultura
gastronómica de Austria.
Así que tanto en cualquiera de sus restaurantes como en sus originales "heurigen",
disfrute y ... Guten Appetit!.
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SALUD
Austria cuenta con
excelentes servicios médicos, pero los tratamientos médicos son
costosos. Por lo mismo es preferible adquirir un seguro médico temporal
privado
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SEGURIDAD
No existen en el país problemas de seguridad. Tan sólo las grandes urbes
ofrecen niveles de inseguridad ciudadana similares a otras ciudades del
mundo.
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¿QUÉ VISITAR?
Viena
La capital austríaca simboliza el glorioso legado de la dinastía de los
Habsburgo, que controlaron gran parte de Europa durante más de
seiscientos años. A pesar de ser una ciudad repleta de joyas
arquitectónicas y con un impresionante pasado musical, en los últimos
años el turismo vienés se había reducido a los viajeros de la tercera
edad. Afortunadamente, en la actualidad la ciudad ha vuelto a recuperar
su gracia y entusiasmo, desarrollando un importante papel como
embajadora de Austria en la Unión Europea, que junto a su tradición y
cultura se dibujan como unos inmejorables atractivos para ser visitada.
La urbe vivió sus años de esplendor como centro cultural europeo durante
los siglos XVIII y XIX. La mayor parte de la arquitectura que puede
admirarse actualmente se debe a los esfuerzos realizados por Francisco
José I para crear una ciudad que reflejara el poder de la Casa de
Austria. Para ello, el emperador mandó demoler algunas de las muchas
fortificaciones existentes, habilitó los terrenos que rodeaban el Innere
Stadt (centro de la ciudad) y, entre los años 1858 y 1865, ordenó la
cimentación de la Ringstrasse (calle del anillo). En la década
siguiente, se comenzó a construir la mayoría de los impresionantes
edificios que conforman este circuito.
No muy lejos, se alza el palacio imperial de Hofburg, residencia de los
Habsburgo hasta 1918 que alberga múltiples joyas del patrimonio cultural
austríaco. Está formado por la iglesia agustina del siglo XIV, las
ostentosas dependencias reales, la capilla real, donde el Coro de los
Niños Cantores de Viena canta la misa del domingo; el Tesoro Imperial,
que incluye entre sus joyas la corona imperial del Sacro Imperio Romano
Germánico, la Biblioteca Nacional; la sala barroca Prunksaal y una
magnífica colección de instrumentos musicales antiguos.
También
merece una visita la academia de Bellas Artes, que alberga la Galería de
Maestros donde se exhiben las obras de pintores daneses y flamencos del
siglo XVII, como Rubens y Van Dyck. El edificio que acoge el museo es en
sí mismo otra bella muestra de arte. Será necesaria más de una visita
para poder admirar todos los detalles, incluidos los techos, bellamente
decorados. El Museo de Sigmund Freud, situado en el lugar donde vivió y
trabajó el psiquiatra antes de emigrar a Gran Bretaña, conserva el
mobiliario, sus pertenencias personales y antigüedades, sus documentos y
fotografías originales.
El príncipe Eugenio de Saboya encargó a Johann Lukas von Hildebrandt el
diseño del palacio Belvedere, una de las estructuras barrocas más bellas
del mundo. El piso superior acoge la galería austríaca de los siglos XIX
y XX que, entre otras, muestra la conocida obra de Gustav Klimt, El
Beso. El barroco palacio de Schönbrunn, residencia de verano de los
Habsburgo, está decorado en su interior siguiendo el estilo rococó, y
entre sus numerosas habitaciones destacan el salón de los espejos, donde
Mozart interpretó su primer concierto a los 6 años, y el salón de
Napoleón, en el que curiosamente se exhibe una alondra disecada.
Encontrar alojamiento asequible puede resultar una ardua tarea,
especialmente en Semana Santa, Navidad y en las vacaciones estivales,
por lo que se recomienda reservar con la mayor antelación posible. La
elegante zona del centro de la ciudad es un lugar ideal para hospedarse,
debido a su proximidad a los lugares de interés, pero es cara, ya que
carece de hostales. Entre el Ringstrasse y el sector del Gürtel pueden
encontrarse hostales y pensiones a precios económicos. Para comer por
poco dinero, se aconseja dirigirse al noroeste del centro urbano, cerca
de la universidad, y la vida nocturna se desarrolla en la zona central
próxima al canal del Danubio, en las cercanías de Ruprechtsplatz,
Seitenstettengasse, Rabensteig y Salzgries, conocida como el triángulo
de las Bermudas por el gran número de pubs y clubes que acoge.
Salzburgo
Centro del barroco austríaco y lugar de nacimiento del genial compositor
Wolfgang Amadeus Mozart, Salzburgo ofrece un paisaje peculiar, al
encontrarse circundada por montañas y dividida por el río Salzach, cerca
de la frontera alemana. Su centro histórico fue construido durante el
reinado de los príncipes arzobispos a finales del siglo XVI y principios
del XVII, y el estilo de su arquitectura se basó en el Renacimiento
italiano. En su horizonte se pierden innumerables torres medievales con
forma de aguja, cúpulas, campanarios y torreones. El casco antiguo, obra
maestra del barroco, se sitúa en la orilla sur del Salzach y está
formado por bellas iglesias, plazas, patios y fuentes. La huella de
Mozart se mantiene en todos los rincones de esta urbe; en museos, casas,
plazas, chocolatinas, licores...
El castillo de Hohensalzburg, construido en 1077, es la fortaleza mejor
preservada de la Europa Central y está considerada uno de los símbolos
de Salzburgo. Entre sus atractivos, destacan sus cámaras de tortura,
salas de estado, una torre y dos museos. Al este del centro de la ciudad
se halla el impresionante Museo de Historia Natural, con su muestra
permanente de flora y fauna y exposiciones interactivas sobre Física.
Otro punto de interés se sitúa en las catacumbas del cementerio de la
abadía de San Pedro, del siglo IX.
Si el viajero pretende descubrir el Salzburgo musical, se recomienda la
visita a la casa natal de Mozart convertida en museo, y donde puede
apreciarse el violín que utilizó en su infancia, su violín para
conciertos, su clavicordio, el piano, retratos y correspondencia de la
familia. El Festival Internacional de Verano, que se celebra durante
julio y agosto, honra la obra del músico austríaco.
A 4 km al sur de Salzburgo, se encuentra el palacio de Hellbrunn,
construcción barroca del siglo XVII que ordenó edificar el obispo Marcus
Sitticus. En los alrededores del palacio destacan figuras hidráulicas e
ingeniosas fuentes de agua con pequeños trucos, que se habilitaron para
remojar a los visitantes inesperados, curiosa fascinación del obispo.
San Antón
La región de Arlberg está considerada una de las mejores zonas del país
para practicar el esquí y, en ella, sobresalen diversas estaciones de
invierno. San Antón, situada en el trayecto en tren entre Begrenz e
Innsbruck, es la más grande y menos elitista, con un ambiente distendido
y una gran vida nocturna. En Gampen y Kapall esta estación dispone de
excelentes pistas de dificultad media y alta, además de pistas
guardería. Dentro de la historia del esquí, San Antón es conocida como
el lugar donde, a principios del siglo XX, Hannes Schneider desarrolló
por primera vez el estilo Arlberg, que consiste básicamente en esquiar
con las piernas juntas.
Cuevas de Eisriesenwelt
Situadas en una elevación a 1.640 m cerca de Werfen, las cuevas de
Eisriesenwelt constituyen las mayores grutas de hielo abiertas al
público del mundo. Forman más de 40 km de pasajes explorados y 30.000 m³
de hielo. La entrada a las cuevas está controlada y se accede mediante
una visita guiada de una duración aproximada de 75 minutos que atraviesa
gigantescas cavernas con elaboradas formaciones de hielo y cascadas
heladas. La primera exploración de las cuevas se realizó en 1879, pero
fue Alexander von Mork quien realizó un reconocimiento más exhaustivo;
sus cenizas descansan en una urna en la cueva catedral. Es recomendable
llevar algo de ropa de abrigo durante la exploración. Las cuevas
permanecen abiertas de mayo a octubre.
Carretera de Grossglockner
Partiendo de la carretera de Grossglockner, se puede recorrer un
magnífico circuito de 50 km por las montañas y disfrutar de uno de los
paisajes más espectaculares del país. La carretera actual fue construida
entre 1930 y 1935 sobre el antiguo trazado de una importante ruta
comercial de la Edad Media entre Alemania e Italia. La parte más bella
de su recorrido se encuentra a la altura del Parque Nacional de Hohe
Tauern, desde donde se divisan las cumbres de numerosas montañas, entre
ellas la poderosa Grossglockner, que surge a través de la amplia lengua
formada por el glaciar Pasterze, con sus 3.797 m de altitud. Es una
carretera de peaje y está abierta al tráfico desde mayo hasta noviembre.
Se recomienda iniciar el viaje en Zell am See y finalizarlo en
Heiligenblut.
Rust
Esta población, cuyo nombre deriva de la palabra alemana "olmo", es
conocida principalmente por su vino y sus cigüeñas. Es una próspera urbe
de bellas casas que, durante siglos, ha basado su economía en la
producción vitivinícola. Las cigüeñas llegan a la población a finales de
marzo y, después de la cría, se marchan en agosto. Muchos de sus
edificios cuentan en sus tejados con una plataforma metálica para atraer
a estas aves para que construyan allí sus nidos.
Gurk
La hermosa catedral de Gurk es uno de los mejores ejemplos de
arquitectura románica austríaca. Fue construida entre los años 1140 y
1200 y, en su sencilla estructura exterior, destacan dos gigantescas
cúpulas esféricas que coronan sus dos torres gemelas. En su interior se
encuentran las bóvedas reticuladas y la mayoría de sus ornamentos son de
estilo barroco o rococó. El altar pertenece al barroco temprano y está
formado por 72 estatuas y 82 cabezas de ángeles. Gurk está situada en el
centro de la zona de Carintia, al norte de Klagenfurt.
Mauthausen
Los nazis escogieron la pequeña localidad de Mauthausen, lugar de
conocidas canteras en la Alta Austria, para establecer un campo de
concentración. Los prisioneros trabajaban muy duro en la cantera de
granito y a menudo fallecían en las llamadas Escaleras de la Muerte, que
conducían desde la cantera al campo de concentración. Se calcula que
alrededor de doscientos mil prisioneros murieron o fueron ejecutados en
este campo entre 1938 y 1945. Su museo cuenta en alemán la historia de
éste y otros campos de concentración alemanes en Austria, ilustrada con
mapas, artilugios utilizados en la época y desgarradoras fotografías. La
visita incluye los barracones de los presos y las famosas cámaras de
gas.
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DEPORTES / ACTIVIDADES
El esquí es un deporte muy arraigado en
la tradición austríaca; la mayor parte de sus habitantes posee un alto
nivel, lo que dificulta a un principiante aparentar que no lo es. Las
zonas más en boga son Vorarlberg y el Tirol, pero también disponen de
buenas pistas la provincia de Salzburgo, la Alta Austria y Carintia.
Kitzbühel y Lech son las estaciones de esquí más exclusivas. Aquellos
que ajusten su presupuesto, tengan especial aversión a las multitudes y
una adecuada preparación física quizá encuentren mayor recompensa en el
esquí de fondo, que puede practicarse en la mayor parte del territorio
austríaco, siempre que haya suficiente nieve y no muchos edificios.
Existen miles de kilómetros de caminos
bien señalizados para hacer excursiones y explorar los Alpes. Las
montañas del Kaisergebirge, al norte del Tirol, son unas de las
preferidas por los alpinistas, pero se aconseja no escalar en solitario
y sin el equipamiento apropiado, además de consultar antes a los
lugareños acerca de las condiciones meteorológicas y de los riesgos de
avalancha. Tanto el parapente como el ala delta atraen a muchos
aficionados, y en la mayoría de las estaciones de esquí puede alquilarse
el material y recibir lecciones. También es posible volar en globo, pero
su coste es elevado. Los lagos de Salzkammergut y Carintia ofrecen la
posibilidad de practicar esquí acuático, vela y windsurf. Es muy
recomendable apuntarse a un crucero por el río Danubio, especialmente
para los amantes de la obra de Johann Strauss
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ESTUDIAR Y EMIGRAR
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te pueden ayudar a estudiar o emigrar al exterior.
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LIBROS
-
Musil, Robert: El hombre
sin atributos (I a IV), Editorial Seix Barral, Barcelona, 1990-1992
-
Bernhard, Thomas: Tala,
Alianza Editorial, Madrid, 1989
-
Handke, Peter: La mujer
zurda, Alianza Editorial, Madrid, 1995; El miedo del portero al penalty,
Ediciones Alfaguara, Madrid, 1994
-
Greene, Graham: El tercer
hombre, Alianza Editorial, Madrid, 1999
-
Irving, John: Libertad
para los osos, Tusquets Editores, Barcelona, 1992
-
Robbins, H.C.: Mozart.
Los años dorados, Ediciones Destino, Barcelona, 1990
-
Roth, Joseph: La cripta
de los capuchinos, Editorial Sirmio, Barcelona, 1991
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