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Bélgica

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Una jarra de espumosa
cerveza, chocolate, pintura y burócratas, Bélgica despide un fuerte olor
a burguesía. Pero si se sigue buscando se encontrará un 'estado
artificial' formado por aproximadamente dos terceras partes de flamencos
y una tercera parte de valones. Divididos primero por el orgullo y luego
por el idioma, los belgas comparten un fuerte sentido familiar y un
espíritu emprendedor indómito. Y si el protagonismo belga en el
escenario europeo parece disminuir, ello se debe a que sus gentes
difícilmente se jactan de ello. Este país reúne más historia, arte,
gastronomía y arquitectura por centímetro cuadrado que muchos de sus
ruidosos y mayores vecinos.
En la población de Bélgica cabe distinguir dos grupos netamente
diferenciados: los valones, de origen celta, que en la actualidad
habitan la parte meridional del país, y los flamencos, de procedencia
germánica, que ocupan el norte y el oeste. Existe, además, una minoría
de origen alemán instalada junto a la frontera de este país.
El belga es, por regla general, amante del hogar y su vida transcurre
entre el trabajo y la casa. El pueblo belga ama vivir bien,
confortablemente. Sus distracciones preferidas son las salidas al campo
los fines de semana y la vida hogareña. En Bélgica viven alrededor de 10
millones de habitantes en total.
Entre las tradiciones de Flandes no podemos dejar de nombrar los
beaterios. Se encuentran en todas las ciudades y pueblos. Se trata de
instituciones monásticas, que actuaban como verdaderas ciudades, dentro
de la ciudad. Sus habitantes, las beguinas, alejadas del mundo, huían de
las preocupaciones de los tiempos. En estos lugares, no obstante, se
mantenían las diferencias de clase. Las ricas tenían casas mejores que
las pobres. Todas las mujeres pronunciaban el voto de castidad y el de
obediencia, formando una especie de orden de mujeres solteras o viudas,
que vivían bajo la protección de la iglesia. Las beguinas consagraban su
virginidad a Dios y dedicaban su vida al rezo y las labores manuales.
Pero siempre podían abandonar el lugar si ese era su deseo.
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Nombre oficial: Reino
de Bélgica
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Superficie: 30.510 km2
-
Habitantes: 10,3
millones hab.
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Capital: Bruselas
(970.000 hab.)
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Etnias: 55% flamencos
(de origen teutón), 33% valones (francés) y cerca del 10% extranjeros.
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Idiomas: flamenco,
francés y alemán. La mayoría de belgas también habla inglés.
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Religión: 75% católicos
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Gobierno: monarquía
parlamentaria constitucional.
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Jefe del estado: rey
Alberto II
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Primer ministro: Guy
Verhofstadt.
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PIB: 236 millones de
dólares
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PIB per cápita: 29.000
dólares
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Crecimiento anual: 2,8%
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Inflación: 2,2%
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Principales recursos
económicos: servicios, agricultura, productos químicos, ingeniería,
productos metalúrgicos, industria automovilística, hierro y acero,
industria textil, alimentación.
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Principales socios
comerciales: UE (especialmente Alemania, Francia, Países Bajos, Reino
Unido), EE UU
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Miembro de la EU: sí
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Zona euro: sí
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Pesos y medidas:
sistema métrico
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HISTORIA
Los vecinos de este país,
Francia, Alemania y el Reino Unido (al otro lado del mar del Norte)
pronto se fijaron en Bélgica como un bonito lugar para matarse unos a
otros. Conquistados por las tribus germánicas, cristianizados en el
siglo VII y divididos durante el imperio franco en 1100, gran parte del
país vivió una era dorada de prosperidad y florecimiento de las artes
bajo el duque francés de Borgoña durante el siglo XIV. Durante este
periodo se produjo el auge de las ciudades flamencas de Ypres, Brujas y
Gante, dedicadas principalmente a la industria textil. Con la muerte de
Brujas debido a la competencia de los británicos y al cierre del río,
Amberes se convirtió en el primer puerto europeo.
La edad de oro empezó a entrar en declive a mediados del siglo XV,
cuando los Países Bajos fueron heredados por España, y comenzó una larga
batalla contra el dominio español. Felipe II envió a la Inquisición para
que se respetara el catolicismo. Miles de personas fueron encarceladas y
ejecutadas antes de que la guerra estallara en 1568.
La Revuelta de los Países Bajos duró 80 años y cuando terminó Holanda y
las provincias aliadas echaron a los españoles. Bélgica y Luxemburgo
permanecían bajo domino español. La derrota de Napoleón en la batalla de
Waterloo condujo a la creación, en 1814, del Reino Unido de los Países
Bajos, que incluían a Bélgica y Luxemburgo en territorio de los Países
Bajos. Sin embargo, los belgas católicos se rebelaron y consiguieron la
independencia en 1830.
A pesar de la posición neutral de Bélgica, los alemanes la invadieron en
1914. En 1940 el país fue nuevamente atacado por los alemanes, que se
hacían con el territorio en tres semanas. La cuestionada rápida
capitulación del monarca Leopoldo III condujo a que abdicara a favor de
su hijo, el rey Balduino, cuyo popular reinado terminó a su muerte en
1993. Al no tener descendencia, lo sucedió en el trono su hermano
Alberto II.
La Bélgica de la posguerra se caracterizó por un crecimiento económico
que más tarde se potenció al ser designado sede de la Unión Europea (UE)
y de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Bélgica es
hoy un país que alberga un ejército de diplomáticos, con los que ha
llegado una oleada de internacionalismo. Si bien la capital se dedica a
trabajar para el resto de Europa, el resto de Belgas permanecen
despreocupados -el verdadero espíritu de los belgas seguirá emanando de
sus gentes y de su pasado.
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CULTURA
El origen de la diversidad
de lenguas en Bélgica se remonta al tiempo de los francos, que enviaron
a los celtas y galos a las regiones del sur del país, mientras que en el
norte permanecía una forma de holandés. Actualmente el francés es el
idioma del sur. Bruselas es una de las pocas capitales oficialmente
bilingües. La mayoría de belgas son católicos, y a pesar de no ser
practicantes, las tradiciones religiosas siguen vigentes en el día a día
del país.
A los primeros artistas belgas se atribuye la invención de la pintura al
óleo, de forma que no debe sorprendernos la cantidad de obras de arte
que ha producido el país. El pintor Jan van Eyck empezó fue el pionero
en el siglo XV; Pieter Brueghel siguió con sus escenas de la vida
campesina en el siglo XVI; y Pieter Paul Rubens predominó en el arte de
comienzos del siglo XVII por su uso de la luz durante el Barroco. En
Amberes, Rubens abrió un productivo taller de pintores del que salieron
magníficas alegorías religiosas como su famoso Cristo en la cruz.
A finales del siglo XX, surgió en Bruselas la sinuosa arquitectura del
Art Nouveau de la mano de Henri van de Velde y Victor Horta. Horta se
conoce por sus interiores, en los que evita las líneas rectas - los
techos se convertían en una prolongación curvada de las paredes. Las
cristaleras y el hierro forjado eran muy utilizados para acentuar sus
creaciones en forma de golpe de látigo.
Los cómics son otros puntos fuertes de los Belgas y, si bien hay
numerosos artistas locales, Hergé, el creador del reportero Tintín es el
más conocido.
La comida belga goza de muy buena reputación en toda Europa. Puede
definirse como una mezcla de estilos francés y alemán; los ingredientes
principales son la carne y el marisco. Los belgas juran haber inventado
las frites (patatas fritas), y, a juzgar por su abundancia, pocos se
atreverían a discutírselo. Y, aunque no inventaron la cerveza ni el
chocolate, bien podrían haberlo hecho.
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FIESTAS

Dejando de lado las
celebraciones tradicionales católicas, los meses más festivos son julio
y agosto. El primer jueves de julio tiene lugar el Ommegang, un gran
desfile de nobles vestidos de época. El Día Nacional belga se celebra el
21 de julio y marca el inicio de la Feria de Bélgica, que dura un mes.
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CLIMA
Generalmente es difícil encontrar
condiciones climáticas extremas en Bélgica. De abril a septiembre son
los meses más cálidos, pero no hay que olvidar que independientemente de
la época del año pueden presentarse días con cielos grises y calles
mojadas. Puede decirse que los paraguas y los chubasqueros casi forman
parte del traje nacional belga.
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DOCUMENTACION
& VISA
(FAVOR DE VERIFICAR LOS
REQUERIMIENTOS DE VISADO CON EL CONSULADO O EMBAJADA MAS CERCANA, NO
SOMOS RESPONSABLES DE LA INFORMACIÓN A CONTINUACIÓN)
Los ciudadanos
procedentes de la UE pueden visitar el país con un carné de identidad.
Los originarios de Australia, Canadá, Nueva Zelanda, Japón, EE UU y
otros países sólo necesitan el pasaporte en vigor (no un visado). La
estancia permitida es de hasta tres meses excepto para los ciudadanos de
países en vías de desarrollo. Para mas información
sobre visas, visite
http://www.diplomatie.be
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DINERO
La
moneda es el Euro.
Relación aproximada de
precios:
Comida
- Presupuesto bajo: entre
7 y 10 dólares
- Presupuesto medio: entre 10 y 25 dólares
- Presupuesto alto: a partir de 25 dólares
Alojamiento
- Presupuesto bajo: entre
30 y 40 dólares
- Presupuesto medio: entre 40 y 70 dólares
- Presupuesto alto: a partir de 70 dólares
Al tratarse de un país
pequeño, resulta barato desplazarse por Bélgica, pero los hoteles
económicos son escasos y están muy solicitados - especialmente en
verano. En cuanto a la comida, salir a cenar le sentará mucho mejor a su
paladar que a su bolsillo. En caso de viajar con un presupuesto modesto,
se debe calcular un gasto de 30 dólares diarios. Si se busca algo más
lujoso son necesarios un mínimo de 50 dólares al día.
El mejor lugar para cambiar moneda son los bancos, que cobran una
comisión de 4 dólares a los cheques de viajero. Fuera de horas se
encuentran casas de cambio menos generosas. Se aceptan las tarjetas de
crédito más importantes en todo el país. Dejar propina no es obligatorio
y el regateo no es exactamente un deporte nacional.
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DESPLAZAMIENTOS
Desplazarse por Bélgica
resulta económico además de sencillo, lo cual es una ventaja para poder
hacer frente al alojamiento, que suele ser caro y difícil de encontrar.
Si bien hay numerosos autocares y alquilar un coche es una opción fácil,
el sistema de transporte del país está dominado por su eficaz red de
ferrocarril. Los servicios más rápidos son los de los trenes InterCity,
que se complementan con los trenes Interregionales y locales. En las
zonas más alejadas, los autocares reemplazan a los trenes. El servicio
es igualmente bueno (además hay tranvías y un metro pequeño en Bruselas
y Amberes). Los taxis, que se encuentran en la mayoría de estaciones de
tren, resultan caros. En el norte es frecuente el uso de la bicicleta y
muchas carreteras tienen carriles especiales. En las estaciones de tren
se alquilan bicicletas. También se puede alquilar un barco para navegar
por los numerosos ríos y canales.
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GASTRONOMÍA
La gastronomía belga es
excelente. Los platos más típicos son: los mejillones preparados de
diversas maneras, las croquetas de cangrejo, el famoso waterzooi (un
guiso de pollo y verduras), las famosas carbonadas flamencas (carne a la
brasa con especias, cebolla, vinagre, azúcar y salsa de cerveza), las
especialidades a base de endibias ("witlof") y los espárragos de
Malinas.
Destacan también el Gentse hutsepot, el Gentse stoverij, los mariscos
frescos recién pescados y al natural, los panes a la griega, las
galletas speculoos, de todas las formas y tamaños y los mokken (pasteles
de harina y almíbar que son especialidad de Gante). No podemos olvidar
los quesos del país y los bombones belgas, famosos en todo el mundo (los
hay de todo tipo, como los bombones con almendra), así como las patatas
fritas.
Patatas Fritas
Las patatas fritas nacieron a orillas del Mosa. Cuenta la leyenda que
los pescadores tenían el hábito de freír los pescados que capturaban en
sartenes rebosantes de aceite. Esta costumbre era muy popular durante
las fiestas que rodeaban a la Epifanía, cuando el invierno era más
crudo. Fue entonces cuando a alguno de ellos se le ocurrió acompañar al
pescado con patatas cortadas a modo de barritas alargadas y ponerlas a
freír en la sartén con el aceite, al igual que se hacía con el pescado.
La historia de la gastronomía no está muy segura en este punto, pero de
igual forma el consumo de este manjar popular ya era conocido a mediados
del siglo XIX en Bélgica. Numerosos países se atribuyen el invento y no
faltan pruebas para demostrarlo. Por ejemplo, en 1857 un tal Fritz que
expendía el producto se anuncia en las páginas del "Currier de Verviers"
como el creador de las patatas fritas. Según los expertos belgas, el
secreto de lo que consideran su invento reside en la calidad de las
patatas y su corte, pero también en su modo de freírlas.
Bebidas
Las cervezas belgas tienen gran prestigio. Las hay de todos los sabores
y de diversos estilos. La más famosa en Bruselas es la Gueuze, pero
existen otras marcas como Bécasse, A I'maige de Notre-Dame o la Mort
Subite.
En Bélgica encontrará también diversas clases de vinos y las marcas de
las bebidas internacionales más importantes. El agua es potable. Le
aconsejamos que deguste el Kriek, una mezcla del jugo picante de las
cerezas de la zona con la cerveza Gueuze.
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SALUD
Bélgica cuenta con
excelentes servicios médicos, pero los tratamientos médicos son
costosos. Por lo mismo es preferible adquirir un seguro médico temporal
privado
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SEGURIDAD
No existen en el país problemas de seguridad. Tan sólo las grandes urbes
ofrecen niveles de inseguridad ciudadana similares a otras ciudades del
mundo.
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¿QUÉ VISITAR?
Bruselas
Bruselas es una ciudad modesta que combina magníficos edificios clásicos
con modernos rascacielos a la que muchos visitantes deben acostumbrarse.
Puesto que además es la capital de la Unión Europea, está llena de
burócratas y funcionarios que dan al lugar un aire de eficiencia sin que
por ello se convierta en un lugar con mucha animación. La ciudad está
construida sobre un pentágono de bulevares conocido como Petit Ring. En
el centro se encuentra la Grand Place, de la que se dice que es la plaza
cuadrada europea más hermosa. A unos veinte minutos andando se llega a
la zona que alberga la mayoría de alojamientos de la ciudad; se llega a
la mayoría de ellos en tranvía, autobús o metro.
Cerca de la Grand Place hay varios museos, joyas arquitectónicas y
rarezas. Hacia el sur, puede verse el famoso Manneken Pis, la estatua de
un niño haciendo pis en la esquina de una calle. Hacia el norte, los
amantes de Tintín no deben dejar de visitar el Comic Strip Centre,
situado en un edificio Art Nouveau diseñado por Horta. Al este, cerca
del Palacio Real, el Museo de Arte Antiguo y el Museo de Arte Moderno se
complementan de forma brillante.
En la Rue des Bouchers (calle de los carniceros), cerca de la Grand
Place, se encuentran la mayoría de restaurantes. En la zona se pueden
encontrar especialidades como langostas, cangrejos, mejillones y
pescados a la espera de ser servidos en un restaurante tras otro. Y,
nada de coles de Bruselas.
Amberes
La compacta ciudad de Amberes, con una rica historia, es una de las
localidades turísticas del país más subestimadas. Situada a orillas del
río Escalda, limita con el 'Anillo', un ferrocarril construido en un
foso del siglo XVI que rodeaba la ciudad en un vano intento de evitar la
llegada de los españoles.
Es uno de los puertos europeos más importantes; tiene un aire
internacional aunque algo dejado. Sin embargo, tras sus humildes
fachadas del barrio judío se esconde una de las industrias del diamante
más prósperas. Pocos lugares combinan lo viejo con lo (relativamente)
nuevo de una forma tan lograda. Junto a mansiones eclécticas con estilo
Art Nouveau se encuentran villas neorrenacentistas y los castillos
medievales proporcionan a la miríada de cafés y un toque mágico.
Amberes, que alberga la catedral gótica más grande del país (Onze-Lieve-Vrouwe
Katedraal), y lugar de nacimiento de Rubens, es un lugar ideal para los
amantes del arte, los aficionados a la arquitectura y los trotamundos
sin rumbo fijo. En el Museo Real de Bellas Artes se puede visitar una
magnífica colección de obras pictóricas de los primeros pintores
flamencos. El Zoo de Amberes también es muy recomendable por su
"colección" de bestias exóticas. Situada a unos 40 km al norte de
Bruselas, Amberes tiene aeropuerto; además, ofrece conexiones por tren o
autobús a Bruselas y a los países vecinos.
Brujas
Brujas es la ciudad medieval mejor conservada de Europa y la más
visitada de Bélgica. Este "museo viviente" del siglo XIII parece
detenido en el tiempo desde que se cerrara su puerto. Con dos centros
medievales, el Markt y el Burg, la ciudad también se enorgullece de
tener una de las mejores colecciones de arte de la ciudad. El Museo
Groeninge muestra obras de los primeros pintores flamencos y Stadhuis
(Ayuntamiento) del siglo XIV contiene excelentes colecciones de pintura
y mobiliario. Para conseguir una vista espectacular de la ciudad, hay
que subir los 366 escalones del campanario.
Desde Amberes o Bruselas se puede llegar a esta ciudad del noreste. Los
autocares procedentes de Amberes y con destino Londres vía Calais
(Francia) tienen parada en Brujas. También son recomendables las visitas
de un día desde la ciudad a los campos de amapolas de Flandes.
Gante
Si no fuera por París, Gante sería la ciudad medieval más grande de
Europa. Con una gran riqueza histórica, en la que predomina por su
espíritu de revuelta y su afán industrioso, se encuentra en la
confluencia de los ríos Escalda y Lys. Fue escenario de cruentas
batallas protagonizadas por sus ciudadanos, que se rebelaron contra los
cuantiosos impuestos y la restricción de sus libertades civiles. Gante
es una ciudad gris y algo menos pintoresca que Brujas, aunque más
realista. También tiene un campanario al que merece la pena ascender y
la Sint-Baafskathedral, (Catedral de San Bavon) alberga la obra maestra
de Jan van Eyck - Adoración del cordero.
Situada entre Bruselas y Brujas, lo mejor es tomar el tren o un autocar.
Ardenas
Los viajeros suelen pasar por alto el extremo sureste de Bélgica, con
numerosas valles profundos y grandes bosques. En esta zona se encuentran
pueblos tranquilos escondidos entre los surcos de los valles del Mosa,
Lesse y Ourthe o en lo alto de verdes colinas. Fue escenario de la
batalla de Bulge. Existen numerosas rutas que permiten visitar la mayor
parte de ciudadelas de la región.
La ciudad de Namur es el mejor punto de partida - con una estación en la
línea de ferrocarril que lleva a Luxemburgo, también tiene conexiones de
tren o autobús hasta algunos puntos de más difícil acceso.
Jeaneke-Pis
Seguro que ha oído hablar de la estatua del niño pequeño haciendo pis
que hay en Bruselas pero, ¿sabía que tiene una hermana? Puede visitarla
en la Rue des Bouchers (calle de los carniceros), donde se encuentran la
mayoría de restaurantes de la ciudad.
Puerta de Menin
En la ciudad de Ypres, en este monumento conmemorativo están escritos
los nombres de 55.000 soldados británicos que perdieron la vida en las
trincheras de Flandes durante la Primera Guerra Mundial. Todas las
tardes, a las 20 h suena una corneta.
Museo de Bellas Artes de Gante
A unos 10 minutos andando hacia el noreste de la estación central de
Gante, este museo de bellas artes bien merece una visita. Alberga obras
de los primeros artistas flamencos y un par de escenas demoníacas de El
Bosco.
Tongeren
Hacia el este, cerca de la ciudad de Lieja, Tongeren tiene el honor
(junto a Tournai) de ser la ciudad más vieja del país. Fundada en el
siglo 15 a.C como base para las tropas romanas, la ciudad conserva una
importante colección de restos galorromanos y está rodeada por murallas
romanas y medievales.
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DEPORTES / ACTIVIDADES
Los amantes de la vida al
aire libre se pueden dirigir a las Ardenas, el mayor bosque del país. En
esta zona se puede esquiar en invierno y practicar el kayak, realizar
excursiones o salir en bicicleta de montaña, además de disponer de una
buena red de senderos forestales. Otra posible actividad consiste en
visitar las grutas prehistóricas de la zona (especialmente las que hay
cerca de las ciudades de Han-sur-Lesse, Rochefort y Dinant), que
resultan interesantes para quienes gusten de explorar los terrenos
subterráneos.
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ESTUDIAR Y EMIGRAR
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LIBROS
-
Elliott, J. H.: La
España Imperial, Vicens-Vives, Barcelona, 1996.
-
Parker, Geoffrey:
España y los Países Bajos, 1559-1659, Rialp, Madrid, 1986.
-
Claus, Hugo: La pena de
Bélgica, Alfaguara, Madrid, 1990
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